Antonio Arellano Duque (2005) define el futuro de la pedagogía en una perspectiva de cambio e incertidumbre, puesto que vivimos en un mundo y en unos tiempos complejos y difíciles.
Esta situación se vive desde la pedagogía como una revisión de sus conceptos fundamentales: la educación, la enseñanza, el aprendizaje y la formación.
Reflexionar sobre la pedagogía significa acercarnos a una lectura de los rasgos que perfilan el espíritu de la época y establecer una relación con lo incierto e indeterminado, la complejidad, lo simultáneo, la equidad, la competitividad, el cambio, lo público y lo privado, lo local e internacional, el terrorismo y los autoritarismos.
La UNESCO (2004), define las siguientes tendencias en el tema de la enseñanza y el aprendizaje:
- La enseñanza secundaria debe centrarse, no sólo en responder a la creciente demanda sino que debe redefinirse, renovarse y mejorarse para satisfacer funciones como preparar a los estudiantes, formal e informalmente para la enseñanza superior, para el mundo laboral, y lo que puede ser aún más importante, para que se conviertan en ciudadanos responsables de un mundo en constante evolución. La prioridad debería estar marcada no solo por la renovación de contenido, de métodos y estructuras de la enseñanza secundaria, sino también por la mejora de la formación del educador y de los responsables de los distintos establecimientos, para que puedan cumplir mejor su función a la hora de aconsejar y orientar a los adolescentes.
- La educación debe poder ser impartida y adquirida por distintos medios, y constatar que el individuo ha aprendido y ha adquirido conocimientos.
- Los recursos didácticos y el material tradicional son insuficientes. Los abordajes más directamente ligados a la práctica y a la interactividad, basados en la experiencia personal y en la experimentación, tendrán que ser utilizados.
- La participación del mundo exterior en las escuelas y de la educación no-formal es necesaria para poder enseñar de manera combinada e integrada los diferentes aspectos del conocimiento y de la experiencia, que el enfoque pedagógico de competencias para la vida implica.
- Aunque el principio de “aprendizaje práctico” es el método de aprendizaje generalmente considerado superior, las nuevas investigaciones en los ámbitos de las neurociencias, la gestión de los conocimientos y la teoría del aprendizaje indican que “el verdadero aprendizaje”, sólo se produce con y mediante la práctica, no existiendo diferencia entre “saber algo” y “saber hacerlo”.
- En la nueva economía mundial, los individuos no sólo deben ser capaces de utilizar eficazmente sus conocimientos y habilidades, y de actuar de manera autónoma y reflexiva, sino también de evolucionar constructivamente en muchos ámbitos sociales diferentes. Para lograrlo, los países necesitan reemplazar los sistemas de aprendizaje memorísticos y directivos, por modelos que estimulen y privilegien la creación, la aplicación, el análisis y la síntesis del conocimiento y las habilidades.
- La calidad tiene que ver con la coherencia de lo que se enseña y aprende, con el grado de adecuación a las necesidades de aprendizaje presentes y futuras de los aprendices concretos, habida cuenta de sus circunstancias y expectativas particulares.
La Unión Europea en la reunión de Ginebra (UNESCO, 2004) evaluó la calidad de la enseñanza con base en doce puntos:
- El éxito escolar.
- El desarrollo personal y social.
- La trayectoria del alumnado.
- El uso del tiempo en el aprendizaje.
- La calidad del aprendizaje y de la enseñanza.
- El apoyo en caso de dificultades del aprendizaje.
- El centro escolar como lugar de aprendizaje.
- El centro escolar como espacio social.
- El centro escolar como espacio profesional.
- El centro escolar y el hogar.
- El centro escolar y la comunidad.
- El centro escolar y el mundo del trabajo.
El informe de la UNESCO (2005) confirma que el aprendizaje se ha difundido mucho más allá del universo de los educadores y se ha extendido a todos los niveles de la vida económica y social. Es cada vez más evidente que toda organización, con fines comerciales o sin ellos, tendrá que acrecentar su “dimensión de aprendizaje”, con lo cual los centros y los medios del conocimiento están destinados a multiplicarse tanto en los países del Norte como en los del Sur.
Otra tendencia en los procesos de aprendizaje que cobra cada vez más importancia, es la neurociencia. Ésta tiene sus orígenes en las ciencias naturales, en las ciencias sociales y en las ciencias exactas. Su influencia hoy ha generado mayor fluidez en el lenguaje, mayor incertidumbre y caos, ampliación de campos y relaciones, y un nuevo imperio de la mente. Así mismo, tiene unas consecuencias claras para la educación:
- Paso de la era mecanicista a la era sistémica, donde lo que realmente cuenta es la persona, el campus, la interdependencia, las relaciones y las potencialidades.
- Se establece un nuevo concepto de libertad.
- Se considera el aprender siempre, como un proceso colectivo.
- Sólo existe lo que creamos mediante el compromiso consigo mismo, con los otros y con los acontecimientos.
- Los organismos vivos crean nuevas formas de organización.
- Todo está en proceso de descubrimiento, creación y cambio, a todos los niveles: individuos, sistemas, ambientes, reglas, procesos.
- Desarrollo de las múltiples inteligencias, configurando las “cinco mentes del futuro” (Howard Gardner): mente disciplinada, mente sintetizadora, mente creadora, mente respetuosa y mente ética.
- Desarrollo de la inteligencia genial, establecida desde los principios de Leonardo Da Vinci, así: actitud de acercarse a la vida con curiosidad insaciable y búsqueda continua del aprendizaje; compromiso de poner a prueba el conocimiento a través de la experiencia, la persistencia y la disposición a aprender de los errores; continuo refinamiento de los sentidos especialmente la vista (sensaciones); capacidad de crear vínculos (pensamiento sistémico); cultivo de la corporalidad; desarrollo del equilibrio entre arte y ciencia; y voluntad de aceptar la ambigüedad, la paradoja y la incertidumbre.






